Respecto a la red tradicional la red sin cable ofrece las siguientes ventajas:
Movilidad: información en tiempo real en cualquier lugar de la organización o empresa para todo usuario de la red. El poder acceder a la información en tiempo real supone mayor productividad y posibilidades de servicio. Flexibilidad: Permite llegar donde el cable no puede. Costes: reduce los gastos cuando se dan cambios frecuentes. Aún siendo el coste inicial más alto de la red sin cable, este se reduce significativamente si los cambios son frecuentes, además de tener mayor tiempo de vida. Escalabilidad: el cambio de topología de red es sencillo y trata igual pequeñas y grandes redes.